Todos los ojos y esperanzas están puestos en esta nueva cumbre por el Clima. La número 26 que se celebra desde que en 1995 Berlín, se creó el primer documento que exigía a todas las partes reunidas a INICIAR LAS NEGOCIACIONES para reducir las emisiones a partir del año 2000.

20 años se han pasado ya de la fecha en la que las emisiones tenían que ser muy inferiores a lo que son en la actualidad.

Desde esa reunión una vez al año se celebra una nueva cumbre en la que se «avanza» en las negociaciones para reducir las emisiones de CO2. Durante en estos años se han fijado topes de emisión para cada país, pero pocos logran sus objetivos, puesto que aún no hay consecuencias realmente disuasorias de no cumplir con los objetivos. Es por ello que varios países industrializados y de economías fuertes o emergentes se han negado durante tantos años a comprometerse con el protocolo. Hasta la fecha seguir emitiendo gases de efecto invernadero es mucho más rentable que mejorar los sistemas de producción.


EL PROTOCOLO DE KIOTO

En la cumbre de 1997 se firma el conocido PROTOCOLO DE KIOTO, que se fijó no entraría en vigor hasta el año 2005.

Éste acuerdo sólo compromete a los países industrializados y marcaba lo valores tope de emisiones permitido para cada uno de ellos; reducir en un 5% sus emisiones hasta el 2012.

Uno de los echos relacionados con este protocolo es el surgimiento del MERCADO DE COMPRA-VENTA DE PERMISOS DE EMISIÓN. Una fórmula que permitió a los países más contaminantes seguir emitiendo gases de efecto invernadero simplemente porque podían permitírselo.

Por parte de ecologistas y científicos esta medida fue completamente insuficiente, puesto que era el precedente para MONETIZAR el medio ambiente y no se lograba el objetivo principal; que los países que más producían y más se enriquecían con la explotación ambiental, dejaran de hacerlo e invirtieran en medios menos contaminantes.

UN 5% EN SEIS AÑOS Y NO SE CONSIGUIÓ

Así que se amplió hasta 2020. Año donde hubiera tenido que celebrarse la siguiente cumbre, pero que no pudo realizarse por la Covid-19.


EXPECTATIVAS DE LA COP 26

Tras otra gran cumbre, la del G20, ésta se empieza con algo que no había sucedido antes, y es que TODOS los países se han comprometido a fijar el aumento de la temperatura global en máximo 1 grado y medio (temperatura aconsejada por la comunidad científica como tope para sufrir las consecuencias minimas del cambio climático).

Éstos serían los acuerdos que se espera que alcancen:

  1. Reducir las emisiones de carbono
  2. Abandonar el uso del carbón
  3. Aumentar la financiación de medidas verdes

¿POR QUÉ AHORA PUEDE HACERSE Y NO HACE 26 AÑOS?

He comentado que la Covid impidió la última cumbre, pero no sólo eso, puso en jake a todo el sistema económico mundial.

Parece que cuesta sacar a la luz cuál fue su origen. Y la causa es que que con gran probabilidad su origen es la zoonosis (muchos científicos habían alertado años antes de que una pandemia por esta causa estaba por llegar). La zoonois está relacionada con , precisamente, el cambio climático, la alteración de los ecosistemas y unos sistemas de producción de alimentos insostenibles que facilitan que los virus salten de los animales a los humanos.

No nos engañemos; el clima hasta ahora sólo se ha considerado bajo el prisma de la ECONOMÍA, no desde el de la salud ni el de la supervivencia de la especie. Sólo se acuerdan medidas y establecen acuerdos cuando las empresas, corporaciones, bancos y demás sectores beneficiados del actual sistema productivo consiguen lucrativos incentivos para cambiarse a algo «nuevo», menos contaminante. Ver que las consecuencias de no actuar ante el cambio climático ya está produciendo pérdidas es lo que va empujar a que ahora se lleguen a acuerdos. NO ES EVITAR MUERTES Y HAMBRUNAS. Es una afirmación dura, lo sé, pero es lo que con su falta de acción previa nos dan a entender. Y para muestra un botón, actualmente las petroleras están bajo juicios por haber ocultado que sabían de las consecuencias de su actividad y sus altas emisiones de gases de efecto invernadero. Hay documentos de investigaciones que las petroleras encargaron para conocer los escenarios futuros de seguir con su actividad. EN méxico las plataformas petrolíferas que sondean el mar se han reforzado para aguantar el aumento de fuerza de los huracanes que se esperan con la llegada de los cambios en el Clima. Y todo esto ha salido a la luz por fín. Cómo podemos creer que ahora van a velar por nuestra salud. E igual que se ha descubierto con las petroleras ocurre con el resto de macro negocios; como la carne, el pescado, el carbón, la empresa automovilística, las hidroeléctricas, etc.

Se están tardando tantos años en tomar acción sencillamente porque no se quiere «perder» dinero. Porque han querido exprimir el melón hasta el final, aún cuando eso supone quedarnos sn tiempo para reaccionar y tener que sufrir alteraciones en el clima que aumenten a los desplazados climáticos, las guerras por el agua y por otros recursos básicos.

Imagino, esto ya es una suposición mía; que los que tienen dinero creen que se lo podrán gastar en comprase casas y llevarse a sus familias a zonas del planeta donde no vaya a escasear agua, no haya huracanes, donde las temperaturas no causen muerte y puedan vivir plácidamente viendo como otros no tienen tanta suerte y que de alguna manera se lo merecen por no haber trabajado lo suficiente y haber amasado grandes fortunas. Somos unos vagos…

Están tardando tantos años porque este cambio les tiene que salir rentable y para ello han tenido que estudiar este nuevo mercado. Quieren calcular cuanto dinero van a tener que invertir en reducir emisiones y cuáles van a ser los beneficios, cuánto se va a encarecer su producto, si van a perder nicho de mercado, si sus ventas bajarán… Por no hablar de muchos sectores que directamente tendrían que desaparecer, como los relacionados con el carbón y el petróleo. Sectores que no quieren perder su estatus antes de lo necesario y exprimir toda la rentabilidad posible, sectores de los que dependen millones de puestos de trabajo y otras empresas.

Muchos magnates energéticos se han pasado al negocio de las energías renovables, y para hacerse con ese nuevo mercado han invertido mucho dinero en infraestructura, tecnología, patentes, han copiado sistemas de pequeñas empresas que les llevaban ventaja, porque quieren quedarse con todo el mercado, para seguir controlando los precios. Eso lleva mucho tiempo, y dinero. Dinero que planeas recuperar y multiplicar, si no no lo habrían invertido.


LO QUE HAY TRAS LAS CUMBRES POR EL CLIMA

Ahora ha pasado el tiempo suficiente para que las grandes empresas vuelvan a estar detrás de las medidas «verdes», para garantizar que la solución nunca pase por reducir nuestro consumo de recursos, sino que consumamos sin culpa los recursos de la Naturaleza a los cuales ahora pueden poner precio sin que nadie les mire mal. Pagaremos por el aire, pagaremos por el agua, pagaremos por la tierra.

Ahora se muestran preocupados por las miles de vidas humanas, y de otros seres, que van a sufrir las consecuencias de no haber actuado antes. Ahora se cuelgan la bandera de proteger el clima, de no permitir que la temperatura suba más de un grado y medio. Se presentan como nuestros salvadores, cuando han sido nuestros verdugos. Aplaudiremos las medidas y acuerdos que tomen sin ser conscientes de que es una parte más del juego de privatizar los recursos naturales que le corresponden a todas las plantas y animales con los que compartimos el planeta.

Nunca veremos el verdadero entramado de intereses que hay tras cada apretón de manos. Se nos animará a seguir consumiendo sin límite porque oye, ya no emitimos C02 A LA ATMÓSFERA. ¿Pero que pasa con los metales, con las tierras raras que permiten crear las baterías de los coches eléctricos, los componentes de las placas solares, los residuos de las aspas de molinos de viento… EN su boca, en sus acuerdos nunca está REDUCIR NUESTRO CONSUMO, NUESTRAS NECESIDADES ABSURDAS COMO ESPECIE QUE SE AUTODENOMINA «INTELIGENTE».


SOLUCIÓN QUE PROPONGO REFLEXIONAR SERIAMENTE

Apartarnos del CONSUMO EMOCIONAL; que es lo que les mantiene ricos y empoderados. Crear una nueva sociedad de consumo para que los que vienen detrás tengas opciones y alternativas.

  • Aprender a vivir dignamente Y MÁS FELICES con muchas menos cosas de las que realmente necesitamos.
  • Migrar a una ALIMENTACIÓN que deje de dar dinero a negocios cárnicos y agrícolas dañinos para el medio ambiente.
  • Apoyar a los pequeños NEGOCIO Y PROYECTOS LOCALES.
  • Retirar nuestro dinero a los medios de entretenimiento y volver a salir a la Naturaleza, al campo, para OBSERVARLA y llenarnos de su sabiduría. Aprender a disfrutarla sin tener que estar haciendo constantemente actividades en ella que alimentan nuestra hiperactividad y nuestro miedo a escuchar lo que tenemos que decirnos.

Por eso cree METAMŔFICA, porque creo que NO HAY QUE DEJAR QUE EL DEVENIR DE LA HUMANIDAD LO DECIDA EL ACTUAL SISTEMA ECONÓMICO.


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