Disfruta de una vida más tranquila


Al identificar y transformar ciertos patrones y hábitos que la vida urbana han generado en tu personalidad podrás liberarte de ellos y elegir el ritmo de vida al que realmente quieres vivir.

Ten más cantidad de dinero disponible


Durante los talleres logramos desengancharnos de productos que realmente no necesitamos consumir o que podemos sustituir por otros más económicos, saludables y menos perjudiciales para el medio ambiente. Este cambio, al final del mes se traduce en un ahorro de dinero que queda disponible para que lo inviertas en aquello que quieras.

Obtén un tiempo extra para lo que tu quieras


Reducir/simplificar la lista de la compra, seleccionar los sitios donde consumes y planificar los momentos de la semana dedicados a adquirir productos nos permite ahorrar tiempo y tener siempre comida en casa.

Mejora tu salud


Al tener siempre comida en casa, la necesidad de consumir comida rápida o pre-cocinada se hace cada vez más pequeña. Ganas en salud, en dinero y además, coger el hábito de cocinar te permite empoderarte sobre el tipo de productos que apoyas que sigan en el mercado.

Sé parte del movimiento que ayudará a frenar la degradación ambiental del planeta.


Como consumidores/as tenemos un gran poder del que pocas veces somos conscientes. ¿Por qué si no estarían tan interesadas las corporaciones en obtener nuestra información personal sobre qué comemos, qué vestimos, qué escuchamos… ? Cada día, en cada compra que hacemos tenemos la oportunidad de dejar bien claro qué tipo de productos/empresas queremos apoyar y a cuáles no. Ya hay muchas personas que se han liberado del consumo emocional y hacen de su lista de la compra un verdadero Manifiesto Ambiental.


Los cambios en la política y normativas internacionales llegarán, pero quizá sea demasiado tarde.

Desde nuestro consumo hacemos que las cosas empiecen a cambiar DESDE YA MISMO